VELILLA DE LA REINA
        - UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICA -

Yacimientos Arqueológicos e Históricos

- ARQUEOLÓGICOS. Los yacimientos arqueológicos catalogados por la Junta de Castilla y León en la localidad son.
- Del paleolítico inferior: El yacimiento localizado en el paraje “Los Cabeceros” de Velilla de la Reina, en las inmediaciones de grandes lagunas.
- Del paleolítico superior: Yacimiento en el paraje “La Senda” de Velilla de la Reina.

- MEDIEVALES.
Enterramientos Medievales: En las inmediaciones de la iglesia vieja de Velilla de la Reina se acondicionó un parque público inspirado en la arquitectura tradicional de la zona y se integró en él un olmo de más de ochocientos años de antigüedad, el "Negrillón". Durante los trabajos de consolidación de las raíces de dicho árbol, apareció un interesante enterramiento medieval del cual se conservaron varias tumbas antropomorfas que podrían datar del S. XII.
 

Apuntes para una historia por escribir

El término “Velilla” hace referencia a un puesto de vigilancia dotado de una pequeña guarnición de caballería ligera.
Las “velillas” o "vilellas” eran unas torres de comunicaciones circulares que los Reyes Leoneses establecieron en el territorio del antiguo Reino Leonés durante la época de la reconquista y la repoblación, formando rutas visuales de comunicación. Las dos rutas más importantes eran: la que provenía de El Bierzo y la procedente de Asturias; ambas llegaban hasta la capital del Reino. Dentro de una ruta, cada torre se hallaba situada a unos 12 o 15 kilómetros de separación con la anterior y la con la siguiente, de manera que tuviese visibilidad con ambas. Nuestra velilla podría haber estado situada en el paraje “el Telagrajo” del término de Velilla de la Reina (vértice geodésico de 1.005 m. de altitud desde el que se visualiza toda la ribera alta y media del Órbigo, La Cepeda, e incluso se puede ver, en días claros, las torres de la Catedral de León) y pertenecer a la ruta Bierzo-León; así las torre anterior estaría situada en algún punto de La Cepeda y la torre posterior seria la que existió en el lugar denominado “El Mirador”, del alto de Trobajo del Camino; esta última tendría ya visibilidad, y por tanto comunicación directa con la capital del antiguo Reino, León.
Hemos encontrado las siguientes referencias documentales escritas de la existencia del asentamiento de población en las proximidades de Velilla:
El 4 de mayo del año 954 el rey D. Ordoño IV dona a su tía paterna una heredad en el busto de Alcoba o “Alcora”, según dice el documento, a orillas del río Órbigo, señalándose entre los linderos “Villavellid” (villa hoy desaparecida que se hallaba situado entre Velilla y Villadangos).
En el año 1020, el Fuero de León, entre los términos que incluye dentro de su alfoz, habla de Villavellid.
De ello podemos sospechar que por estas fechas la villa de Velilla aún no existía oficialmente como asentamiento de población; bien porque no se hubiese constituido o porque, existiendo ya como núcleo de población, aún no se hubiesen otorgado sus fueros; por lo que podemos deducir que Velilla es uno de las villas creadas durante las repoblaciones impulsadas por los Reyes Leoneses durante los siglos XI y XII.

 El El “Negrillón de Velilla” es un olmo de casi 900 años situado frente a la puerta de la iglesia vieja - que sucumbió, víctima de la grafiósis, en la década de los noventa del siglo pasado y que hoy se conserva como un conjunto escultórico-, debajo de cuyas raíces aparecieron enterramientos antropomorfos medievales que podrían datar de los siglos XII o XIII, es probablemente el árbol fundacional del pueblo; señal o recuerdo del acto de otorgamiento de los fueros a la nueva villa, hecho que tenía lugar tras el pacto entre Poder Real (el propio Rey o un apoderado suyo) con el Poder Civil (personificado por el Consejo Local de Ancianos como órgano de gobierno de la Comunidad) y con el Poder Religioso (representado por el Obispo o su delegado). Por lo que en dicho acto encontraríamos reunidos los tres elementos representativos de los tres poderes: los fueros que se otorgan, símbolo del poder Real; el edificio de la iglesia, símbolo del poder religioso y el árbol que se plantaba, símbolo del poder civil.

Es también presumible que la nueva villa, por razones de proximidad, tomase el nombre de la “Velilla" o "Vilella”, torre defensiva de que hablamos anteriormente.
  

La primera referencia documental a “Vilella” como villa, que se ha encontrado, aparece en 1122, en un pacto de concordia entre la Reina propietaria, Doña Urraca, hija de Alfonso VI y el obispo de León, Don Diego; por el que la primera dona al segundo las villas de Villavellid y Villadangos. Entre los términos limítrofes cita a Alcoba, Villar de Mazarife y las aguas del Río Órbigo y, de forma ya independiente, a “Vilella” o “Velilla”.
El “Fuero de Alcoba”, del año 1218, otorgado por el maestre de la Orden de Santiago, D. Alfonso Rodríguez, vuelve a citar de nuevo a “Villela” entre los términos limítrofes y entre los confirmantes, como habitantes de Velilla, se encuentran D. Perigón, D. Pedro, D. Martín y D. Isidro Barrioluengo.
Ante estas referencias documentales se puede deducir que la población fue fundada entre el periodo que va de los años 954 al año 1120.
La reciente aparición, en el archivo histórico nacional, de la documentación proveniente del archivo del Duque de Frías, con la confirmación del Fuero de Velilla por el rey D. Fernando II y su hijo D. Alfonso IX, en el año 1176, ratifica esta teoría, puesto que si los derechos y privilegios de la villa son confirmados es porque con anterioridad ya habían sido concedidos.
Sin embargo la denominación actual de “Velilla de la Reina” no se comenzará a utilizar en la documentación hasta el siglo XIII.

En otro documento de 1354, Velilla, que ahora es ya “de la Reina”, es objeto de donación por la Reina Doña María, esposa del ya fallecido Don Alfonso XI, junto con el Señorío de Valdellamas de la Ribera, Turcia, Armellada y el Castillo de Aguilar, que se lo da por juro de heredad a Don Alfonso de Benavides, justicia mayor del Rey D. Pedro III y de su hijo.
El posesivo “de la Reina” fue añadido con seguridad en el periodo que va desde el año 1176 a 1354, año en el que encontramos la primera referencia documental de esta.
Sin embargo ¿qué Reina es la que se cita como denominación de la población?. La identificación de la Reina hay que buscarla en documentos posteriores, concretamente en la documentación de la catedral de León.
El “becerro de las presentaciones” o denominado “códice XIII”, un registro parroquial que aunque escrito en el año 1468, previsiblemente se copio de otro código más antiguo que se encontraba deteriorado, en su folio noveno, cuando llega a hablar de Villela dice: Dª. Berenguela tiene derecho de presentación, derecho de propuesta de párroco dentro del arciprestazgo de San Miguel del Camino, se citan también a Villavelid y a Villela, a la primera como villa e iglesia del Obispo y a la segunda como de Dª. Berenguela. 

Por tanto ya sabemos que la Reina se llamaba Dª. Berenguela y que vivió entre los años 1176 y 1468 y que cumplan estas condiciones solo hay dos casos: Dª. Berenguela, esposa del Rey D. Alfonso VII, que murió en 1149 y Dª. Berenguela “La Grande”, esposa del Rey D. Alfonso IX y madre del Rey D. Fernando III “El Santo”, que murió en 1246, en cuya persona se unieron los reinos de Castilla y de León por renuncia de Dª. Berenguela a favor de su hijo Fernando III. La primera, de ascendencia catalana, nunca tuvo intervención de relevancia en la política de la época y fallece antes del periodo analizado, por lo que sin duda la Reina es la segunda, también llamada “La Castellana”, que además fue por un tiempo Reina de León, de sus torres, velillas o castillos.
La Boda de Alfonso IX de León y Dª. Berenguela, hija del Rey Alfonso VIII de Castilla, llamado “El Noble” y madre de D. Fernando III, llamado “El Santo”, Rey de León y de Castilla, vinculaba ambos reinos de forma inseparable e introdujo una unión de reinantes que ya no se rompería después.
Las capitulaciones entre ambos Reyes, que tuvieron frecuentes guerras y enfrentamientos, consistía en que Alfonso VIII, padre de Dª. Berenguela, dotaba a la novia con todos los lugares que las guerras precedentes habían quitado al de León y le dieron al de Castilla las torres de León, Astorga, Valencia y otros treinta castillos, poniendo diez plazas en guarnición Rey de Castilla, su suegro, para seguridad de lo pactado. Entre esos castillos y lugares, estaba “Velilla”, y de ahí el apelativo “de la Reina”.


Velilla en el diccionario de Pascual Madoz
MADRID. 1845-1850
(VELILLA DE LA REINA: l. en la prov. y part. Jud. y dioc. de de León. (3 leg.), aud. terr. y c. g. de Valladolid. (22), ayunt. de Cimanes del Tejar. SIT. En un valle sobre terreno llano, su CLIMA es húmedo, sus enfermedades más comunes dolores de costado, catarros y tercianas. Tiene 45 CASAS, escuela de primeras letras por temporada, con la dotación de 250 rs.; igl. Par. (San Pelayo), servida por un cura, y una fuente de buenas aguas. Confina con Alcoba, Valverde del Camino, Celadilla y Sardonedo. El TERRENO es de ínfima calidad. Los principales CAMINOS dirigen a Villadangos y Carroco: recibe la CORRESPONDENCIA de León . PROD. granos, legumbres, lino y pastos; cría ganados y caza de varios animales. POBL..: 42 vec., 162 alm. CONTR. con el Ayuntamiento.