El toro y el Guirrio


El "toro" y el "guirrio" son los protagonistas del Antruejo de Velilla. El "toro" se compone de un armazon de madera, con dos palos longitudinales y cuatro travesaños, con arcos de mimbre y dos cuernos de vaca enel frontal. Este armazón está cubierto por una sábana blanca y una "colonia" (cinta de cinco centímetros de ancho aproximadamente, bordada generalmente con motivos florales) que recorre el lomo del mismo, quedando sueta  en la parte de atrás.

El "guirrio" cubre su cara con una careta cónica, cubierta de escarapelas de colores y coronada por un gran abanico. La carete refleja expresiones agresivas. Ademas, el guirrio lleva en cada mano una larga vara de mimbre para abrir paso o poner orden.

  

La indumentaria del toro y el guirrio es común. Ambos llevan calzoncillos de felpa largos, enaguas blancas y bordadas, camiseta también de felpa, el "zurungallo" (gran pañuelo del traje regional) a modo de fajín, dos colonias como si fueran tirantes, pañuelo blanco atado en la frente, botas negras, leguis de cuero negro para cubrir la pantorrilla y unos cencerros en la espalda (en la cintura) que delatan su presencia y proximidad.

Ser "toro" o "guirrio" era un privilegio de los mozos que iban a entrar en quintas y que exclusivamente se cedía a otros mozos que con anterioridad hubieran demostrado su buen hacer. Solían ser cuatro o cinco parejas de guirrios y toros de blanco.

  

Aunque con un protagonismo secundario, existen otra clase de "toros", son los de saco o vacas. De estos se hacían cargo los chavales más jóvenes y se distinguían de los de blanco por su extramada fiereza. No llevan cencerros que los delaten y para cubrirse, en lugar de sábana blanca utilizan sacos de yute. Éstos eran los más temidos por las mozas.