PRESENTACIÓN

        La localidad leonesa de Velilla de la Reina se encuentra situada a 22 km. al oeste de la capital, a caballo entre el extenso Páramo Leonés y la fértil Ribera del Órbigo. Actualmente cuenta con 270 habitantes, aunque en la época estival suele duplicarse su población. 
 


 
      El Antruejo de Velilla es uno de los principales atractivos turísticos de este lugar por su gran valor antropológico y etnográfico. Es de los más famosos y visitados de la provincia por el profundo carácter popular y el valor del ritual que conserva y constituye una de las ya muy escasas muestras del antruejo
rural tradicional que se celebró en las áreas rurales de la mitad norte de la península durante la edad media.
      Actualmente la celebración se desarrolla el Domingo de Carnaval, fecha en que los gurrios, los toros y otros muchos personajes de muy arcaico y dispar origen toman el pueblo exhibiendo el más puro antruejo rural tradicional que hoy se puede contemplar en la península. 
     Otra cita importante tiene lugar el primer domingo del mes de agosto, cuando se celebra la Muestra de Artesanías Tradicionales, oficios y faenas agrícolas y música popular. Es una demostración práctica de la realización de artesanías tradicionales tales como cestería de mimbre, de palera o caña de centeno, la transformación de lana, la confección de indumentaria, etc.; también de oficios tradicionales tales como el alfarero, el herrero, el curtidor, el tejedor, el panadero o el madreñero
  
    Asimismo se recuperan faenas agrícolas ya desaparecidas como transformación del lino, la siega a hoz, la maja y la trilla del centeno, la elaboración de tapial, la confección de adobes o el techado con cuelmo. La feria se ameniza con música en directo de viejos instrumentos populares como el rabel o la zanfoña, la pandereta, la gaita o la chifla y el tamboril.
      La Fiesta de San Pelayo, patrón de la parroquia, tiene lugar el día 26 de Junio. Aunque las fiestas grandes, en honor a Nuestra Señora y San Roque, se celebran el 15, 16 y 17 de agosto.
De Velilla de la Reina fue natural el pastor Alvar Simón Gómez, a quien se apareció la Virgen del Camino en 1505, como narra una escena pintada por Mongatón en una de las tablas del retablo mayor de la iglesia parroquial.
      La nueva iglesia parroquial alberga el rico patrimonio escultórico procedente de la antigua, del que destacan un gran retablo central barroco con pinturas de Mongastón, una imagen románica popular de la Virgen y varias imágenes góticas.Esta antigua construcción cuenta con una interesante portada barroca de sillería y un arco apuntado de ladrillo que separa el presbiterio de la nave central y que bien puede datar del Siglo XIV o XV.
       El iglesia vieja es un edificio antiguo cuya construcción data de 1657, situado en el punto de donde previsiblemente surgió el pueblo. Aunque actualmente se encuentra en muy mal estado, se están realizando los trámites por parte del Ayuntamiento de Cimanes del Tejar y de la Junta Vecinal de Velilla de la Reina para su recuperación como centro cultural de la localidad. 

Los recursos paisajísticos y naturales de la localidad los constituyen un vasto monte con grandes extensiones de robledales y encinares, ideales para la práctica de senderismo o cicloturismo  y que incluye el vértice geodésico “el telagrajo” ubicado a 998 m. de altitud. De gran valor natural, por la fauna y flora que alberga, es el humedal “los llamargos”, situado al sur del pueblo; en el que, aprovechando antiguas vías agropecuarias de comunicación, se ha habilitado una atractiva ruta de senderismo. Por las murias oeste y este del término de la localidad discurren dos rutas de trashumancia de ganado lanar que provenían de la montaña Leonesa con dirección a la meseta: la Cañada Real de Roderas y el Cordel de Raposeras.

Completan el atractivo turístico y de ocio las instalaciones deportivas municipales: piscinas, cancha polideportiva cubierta, bolera de bolo leonés cubierta, parque infantil, etc.

       El conjunto escultórico “El Negrillón” realizado por el artista José Antonio Alonso-Santocildes sobre un olmo de unos 900 años de antigüedad -presumiblemente el árbol fundacional del pueblo- narra la historia del pueblo mediante la representación de las escenas de los sucesos más importantes acaecidas durante el pasado en la localidad: la torre o “Velilla” que dió origen al nombre del pueblo, la aparición de la Virgen al pastor Alvar Simón; San Roque, patrono de la localidad o los singulares Guirrios del Antruejo de Velilla.