SUCESOS Y ACONTECIMIENTOS DE INTERÉS HISTÓRICO

La aparición de la Virgen del Camino

Un pastor llamado Alvar Simón Gómez Fernández, natural y vecino de Velilla de la Reina, cuidaba su rebaño de ovejas junto al camino francés de peregrinación, a 5 Km. de la capital, mientras oraba fervorosamente vio una luz deslumbrante, y de en medio de la luz surgió la voz de la Santísima Virgen pidiendo que avisase al obispo de León, don Juan de Vera, y que se levantase un santuario dedicado a su advocación. El pastor, consciente de que no habrían de creer fácilmente lo sucedido, pidió una señal. La Virgen tomó de sus manos su honda de pastor y lanzó una pequeña piedra señalando así el lugar donde quería que su ermita fuese edificada. La piedra comenzó a cobrar unas descomunales proporciones, y el pastor cumplió la misión que se le había encomendado. La tradición señala el 2 de julio de 1505 como fecha de la aparición. 

 
El 22-V-1517 fue expedida una bula por el Papa León X, testificando la aparición de la Santísima Virgen “a un cierto pastor, ya en sueños ya de otra forma”. Alvar Simón abandonó el pastoreo y pasó el resto de su vida junto a la Virgen y fue enterrado en la capilla mayor, a la entrada del camarín.
La existencia de la ermita del Camino data de 1513, tenía portada de piedra y dos retablos. Fueron encargados de su realización los canteros Saiz, siguiendo probablemente planos de Juan de Badajoz. Posteriormente, se emprendió la edificación de un templo de tres naves y un crucero corto, con bóvedas sostenidas por gruesas columnas de forma cuadrada, según planos de don Baltasar Gutiérrez. Fue inaugurado solemnemente el año 1654, siendo obispo de León don Bartolomé Santos de Risoba, que abrió una suscripción encabezada por un donativo hecho por él mismo, para la edificación de un santuario digno. Los Reyes lo declararon bajo su patronazgo y Carlos II mandó colocar el escudo de España, encima de la hornacina de la estatua de San Miguel. Se le añadió un pórtico de arcos en el siglo XVIII. La segunda mitad del siglo XVII fue la de mayor esplendor del santuario. En 1715 se estrenaron las lujosas andas de plata en que hoy se venera la santa imagen. En 1957 se colocó la primera piedra del santuario actual, inaugurado el 5-IX-1961, y la atención espiritual fue encomendada a los Padres Dominicos. El proyecto de la nueva obra se debe al arquitecto dominico fray Francisco Coello de Portugal. Promovido por el prelado de la diócesis doctor Almarcha y con el cuantioso donativo de don Pablo Díez Fernández y su esposa doña Rosario Guerrero.
El Santuario fue uno de los más ricos de España en ornamentos, lámparas y ofrendas. Durante la invasión napoleónica sufrió un lamentable despojo que le privó de cuantas riquezas tenía.
En 1905 se fundó la Hermandad de Nuestra Señora del Camino que reavivó el culto y la devoción un tanto perdida.
Fue el obispo don José Álvarez Miranda quién logró que el 15-IX-1914 fuera declarada Patrona de la región leonesa. También consiguió, el 7-VI-1917 la autorización para la coronación canónica de la imagen. No se pudo llevar a cabo hasta el 19 de octubre de 1930. Fue delegado el Cardenal Segura, con asistencia del infante don Jaime.
La Imagen de la Virgen podemos situarla entre 1505 - 1512. De autor desconocido. Es una Virgen Dolorosa,

de la Piedad o Quinta Angustia, sedente, con el Hijo muerto en el regazo y el rostro inclinado hacia la tierra.
Conviene añadir que en el centro de ciudad de León, en la plaza del Grano, existe otra Virgen, hoy llamada del Mercado (por encontrarse ubicada en dicha Iglesia). Fue la antigua Virgen del Camino. Es igualmente una Piedad; en esta representación del siglo XV el cadáver y el rostro de Cristo están colocados hacia arriba.
Entre los numerosos exvotos, se encuentran las cadenas de un cautivo en Argel, Alonso de Ribera, natural de Villamañán (León), encerrado en un arca y que, en el año de 1522, invocó el nombre de Nuestra Señora del Camino y en el acto se vio libre de su cautiverio y transportado milagrosamente al santuario del Camino, con el arca, la cadena que la envolvía y el moro, sentado encima, que la custodiaba.
Son varias las fiestas que a lo largo del año se celebran: 15 de septiembre, 30 de septiembre y 5 de octubre, día de la gran romería.

La Imagen de la Virgen del Camino. Talla del siglo XVI
La tradición dice que fue el propio Pastor quien describió al escultor la forma de la imagen de la Virgen que se le apareció, a fin de que este realizase la talla; aunque también se dice que la actual talla ya no es la original ya que pudo haber sido cambiada con la Ntra. Sra. del Mercado.
Este tipo de iconografía de la Virgen de la Piedad o Virgen Dolorosa, con el hijo en sus brazos que se le muere irremediablemente, aunque no se menciona en ningún lugar de las Sagradas Escrituras, se hizo muy popular en Europa, llegando a España desde Italia, a partir de las numerosas pestes ocurridas en el siglo XIV, la primera de las cuales tuvo lugar en el año 1.347.
La imagen de La Dolorosa era el reflejo real de la situación y del fatal desenlace de muchos de los afectados por estas enfermedades en aquellos siglos de la edad media, pues fallecían en los brazos de sus familiares.
Primer Voto y Culto a la Virgen del Camino.El culto a la Virgen del Camino comienza con la aparición de la imagen al pastor de Velilla de la Reina Alvar Simón Gómez Fernández, ocurrida el 2 de julio de 1505, en  el
lugar donde hoy está situado el denominado “Humilladero”, de la localidad de la Virgen del Camino. Antes del Siglo XVI no hubo en estos parajes ni ermitas ni hospitales para el auxilio de los peregrinos que por aquí pasaban. A pesar de que la catedral de León tenía muchas propiedades, ni en el Códice 13 de la Catedral (Libro de las Presentaciones), libro del año  1468, ni tampoco en un libro de Apeos de la propia Catedral, de 1493, consta ni una sola referencia a que existiese ermita, iglesia o lugar de culto en el citado lugar.
 
En el Consistorio de León se conservaba un Acuerdo del Ayuntamiento de León, de fecha 27 de enero de 1516 que fue transcrito por D. Julio González en su libro “La Virgen del Camino”, publicado en León en 1925 por la Imprenta Católica, y textualmente dice:“Este dho día - 27 de enero de 1516- estando debaxo de los portales de la dha hermita de nra. Sra. del camino, y estando asi presente antonio de prado Alguacil de la dha. ciudad é del campo, por el sr. Sebastian Mudarra Corregidor de ella ... y en presencia de mi alonso quirós, escribano... y gracia de la vandera, en nombre e como procurador de la sra. Dna leonor de quiñones... tomó primero posesión de la ermita, y después le entrego tres arcas que estaban en ella, dos grandes y otra mediana, cerradas, don de nogal y otra de tea, y asimismo otra arca chica, la cual abrió ALVAR XIMON, e se falló en ella quarenta é un mrs e medio, en moneda menuda... lo puso en posesión de dos retablos que estaban en la ermita é de todos los cirios é hachas de cera que estaba colgado de las paredes... é de todos los hornamentos, é cadiz, é bueys é vacas é ganados é de todas las limosnas e cosas... le puso en posesión de la iglesia nueva, que esta frontera de dho espital y despues de esto pidio al dho alguacil reciba juramento de dho Alvar Ximón mayordomo de la dha ermita e le entrege la dha hermita é las llaves della al dho Alvar Ximón”.
De este Acta se deducen varios puntos de gran trascendencia:
1º.- Parece ser que el 27 de enero de 1516, además de la primitiva ermita que estaría donde hoy se encuentra el Humilladero, también existía un hospital de peregrinos y se había construido una iglesia nueva que se hallaba en la frontera del hospital.
2º.- En el acto, se hace entrega de las llaves de la iglesia nueva a Alvar Ximón, quien ya era mayordomo de la ermita existente.
3º.- A Alvar Ximón se le toma juramento del voto o promesa de atención y dedicación al Santuario de la Virgen del Camino.
El Pastor Álvar Simón Gómez Fernández, natural de Velilla, es el titular indiscutible del primer voto a la Virgen del Camino del que exista constancia. Es también el primer patrono y titular del Beneficio Curado en la iglesia o parroquia de Velilla de la Reina (Abolenga de Simón Gómez Fernández).
Esta prerrogativa incluye el derecho a encabezar cualquier ofrenda o muestra de agradecimiento a la Virgen del Camino.
El derecho se transmite a los herederos, sus parientes serían hoy los titulares del mismo. Los familiares pueden delegar el ejercicio de este derecho en la Autoridad Local o Comarcar que estimen conveniente.
La Abolenga de Simón Gómez Fernández.
La Abolenga es una prerrogativa heredada de una ascendencia ilustre (en este caso del Santo Pastor), de la que eran titulares o patronos sus descendientes por línea directa o transversal y que les otorgaba el “Beneficio Curado” o potestad de nombrar cura o capellán en la parroquia de Velilla y el privilegio de “Racionero” o derecho a una cantidad o parte de las limosnas recogidas en el Santuario de la Virgen del Camino, que eran remitidas a la Iglesia de Velilla para los titulares de la Abolenga y para pagar al cura o capellán nombrado por estos para la Iglesia de Velilla.
Una leyenda en el retablo mayor de la iglesia de Velilla da fe de la vigencia de esta Abolenga en 1683, así como de la existencia de una carta ejecutoria que resolvería dicho privilegio en favor de Bartolomé Aller; lo que hace suponer que varias familias de la localidad habrían pleiteado por este derecho. “Esta obra y Retablo se hizo siendo Racionero y cura Por las Abolengas el licenciado Bartolomé Aller García Pariente del Santo Pastor sseq Ay carta ejecutoria. Año De 1683”.

Una visión Concepcionista de la Aparición.
La estampa de la Virgen del Camino y el cuadro de la Aparición que, se encuentran en la iglesia de Velilla de la Reina, son exvotos que ofreció a primeros del siglo XX el ti Angelín (abuelo de Antonina Alcoba) a raíz de que en 1875, su hijo resultara ileso tras caer por el boquerón de una bodega en Villalobar.
El cuadro, pintado en 1906 por Eduardo González, ofrece una nueva visión de la escena de la Aparición con una Virgen Inmaculada influenciada por la orden de la Concepción; orden religiosa que se hizo cargo de la administración de la ermita de la Virgen del Camino en 1.516. La escena parece estar copiada de un relieve sobre madera existente en la parte izquierda del banco del retablo del Santuario de la Virgen del Camino, realizado a principios del siglo XVIII.

Francisco Aguado Bueso: Pastor de Velilla, Obispo de Astorga.
 Nació, Don Francisco Aguado Bueso, en el año de 1615 en Velilla del Obispado de León. Cursó en Valladolid, y llegó a ser Catedrático de Prima sagrada Teología. Obtuvo por notoriedad de suficiencia, y por su probidad y virtud la Magistral de aquella Santa Iglesia. Renunció un Obispado en Indias, que le  confirió el Rey D. Felipe IV.
Pero Don Carlos II le dio el de Astorga, que aceptó, y tomó posesión el 22 de Noviembre de 1677. Fue celoso de la Iglesia, y de su Dignidad; como también muy limosnero. Murío en 14 de Febrero de 1688. Yace en el crucero de su Iglesia.
Fue también humilde que no desdeñó enviar un familiar suyo por si hallaba en el hueco de un árbol los zapatos de palo, llamados vulgarmente Galochas, que había dexado, quando escapó de su casa por miedo de que su padre le castigase, á causa de haberle comido un Lobo una de las ovejas que guardaba; pues sus padres se cree eran poco acomodados; y efectivamente se hallaron, lo que causó suma complacencia al Prelado, y admiración a los que le acompañaban.
Deseó mucho establecer el Seminario Conciliar conforme al decreto del Santo Concilio de Trento, y lo hizo saber al Cabildo: éste eligió en 12 de Enero de 1680 al Doctor Florez Mora, su Canónigo Doctoral, para que con los capitulares nombrados por el Prelado evaquasen este negocio tan interesante a el Obispado; pero no tuvo efecto por entonces”.

Retablo Mayor de la Iglesia de Velilla de la Reina
En 1657 se terminó la construcción de una iglesia nueva en Velilla en la que se colocó el retablo mayor de la antigua. En 1683, cuando Francisco Aguado ya era obispo de Astorga, encargó a Mongastón (pintor navarro que se hallaba trabajando para el Obispado de Astorga) la confección de un nuevo retablo mayor para la iglesia de Velilla. Para componerlo Mongastón aprovecho dos tablas existentes con escenas de la vida de San Pelayo, que colocó en la calle inferior del retablo y pinto otras dos tablas para la calle superior; una que contiene las escenas de La Sagrada Familia y El Misterio de la Santísima Trinidad y la otra la representación de la escena de la Aparición de la Virgen del Camino al Pastor de Velilla Alvar Simón.

El escudo de D. Francisco Aguado Bueso

El escudo adoptado por este Obispo se encuentra en una tabla del retablo mayor de la iglesia de Velilla, pintada por Mongastón en 1683, que reproduce la escena de la Aparición de la Virgen del Camino.
Aunque la descripción heráldica no cumple con las normas generales y parece más responder a un escudo imaginativo se podría reseñar así :
“Escudo partido, en el primer cuartel jaquelado de gules y plata y en el segundo en campo de plata en palo una cabeza de lobo superpuesta con una cruz de Santiago acompañada de una cabeza de ave y un yelmo de caballero.”

 
En la parte superior el escudo figuran una cabeza de ave y un yelmo de hidalgo. A los lados, los cíngulos o cordones eclesiásticos y la cruz de la orden de Calatrava; está última también se reproduce en la parte inferior. El cuerpo de escudo está dividido en dos partes, la izquierda contiene el damero de los Condes de Luna y la derecha la cruz de la orden de Santiago y la cabeza de lobo de la familia de los Osorio.
Sobre todo ello y en latín figura la leyenda “EX HUMILI AD ALTA” cuya traducción literal “DESDE LA HUMILDAD HASTA EL ALTÍSIMO” ha sido interpretada popularmente como “EL PASTOR QUE LLEGÓ A SER OBISPO”.